Amigos, os dejo algunos de los micropoemas con los que he participado esta semana en el concurso semanal de la revista EL CULTURAL, aunque no han pasado a la selección final, al menos han recibido el comentario del director del concurso: Joaquín Pérez Azaústre que os dejo al pie de cada micro. El tema era el dolor, aunque dicha palabra debía ser omitida.
Cuervos negros sobrevuelan mi lecho/horas pesadas como losas me
tienen prisionero/Alas negras, alzad por caridad mi cuerpo.
Micropoema con ecos de Poe, muy visual, con imágenes impactantes
y fuertes que consiguen su propósito de sacar al lector de su tranquilidad.
Pictórico, pintado. Fuerte.
Campo yermo/
Tierra cuarteada/
Ese es mi cuerpo.
Micropoema de tono íntimo desgarrado
y economía verbal, con gran efecto confesional.
Un libro inacabado/
Una mala película/
Hormigas persistentes, pesadilla.
Micropoema de elocuencia esencial, con un tercer verso muy imaginativo, con
esas "hormigas persistentes" en una pesadilla y un dolor que no acaban. Muy imaginativo.
Brota hiel de mis cuencas/de mi garganta escarcha/Todo lo
olvido. Sólo a morir aprendo.
Micropoema muy sensorial y muy físico, con esa sensación íntima
del dolor que nos raja por dentro. Los dos primeros versos, para mí, son lo
mejor, por las imágenes.
Tu ausencia fue la causa/mis ojos sin tus ojos se perdieron/este
sentir no espera sino dejar de hacerlo.
Dolor emocional que se convierte en dolor físico. Micropoema
muy, muy confesional, que en esta línea está perfectamente elaborado. Quizá
ganaría más vuelo con imágenes.
Un puñal avariento y homicida/un huracán hambriento/un lecho
hediondo, un catre con espinas.
La técnica de la enumeración se perfecciona en este micropoema.
Dolor universal como acumulación de situaciones terribles. No es efectista.
Conmueve por la limpieza de las imágenes que usa, desprovistas de sensiblería y
con toda su verdad interior. Muy bueno.




