martes, 5 de noviembre de 2013

RELOJES (Finalista en Wonderland semana 05/11/2013)




El tiempo vive encerrado en la esfera de mi reloj de Harry Potter y no encuentro la manera de hacerlo avanzar y ser por fin mayor, como mi hermano. Sin embargo, en el de mamá va muy rápido, ella se queja de no tener ni un minuto libre para pasear o tomarse un café. El más exacto es el de papá  que siempre llega puntual y relajado. El abuelo no tiene, pero cada vez que el cuco marca las horas en el del salón, él hace un paréntesis en su dormitar y parece complacido de seguir ahí, en su mecedora.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/wonderland/ En los últimos minutos se puede escuchar el relato ganador.

Este micro ha resultado finalista junto a Sara Lew, Mei Morán y Joaquín Valls. Resultó ganador Miguel Ángel Escudero.

sábado, 19 de octubre de 2013

DE PLASTILINA (finalista semana 14-10-13 en Wonderland) y SOLTAR LASTRE (finalista 22-10-13)





Sus palabras son poderosas. Y sus gestos. Él hace que me vuelva pequeña y silenciosa, como mi muñeca de trapo. Por eso disfruto tanto cuando va a trabajar. Ese tiempo es todo mío y puedo cantar, abrir las ventanas y hacer ruido. Lo dedico a mi afición favorita: moldear figuras en plastilina: mariposas, flores, barcos… Y familias. Hoy he reproducido la nuestra; papá me salió muy grande;  junto a él, más pequeñitas y cogidas de la mano estamos mamá y yo. Ella me ha salido muy triste, aunque me he esforzado mucho, no he conseguido recordar cómo era su sonrisa.


Este relato ha resultado finalista semanal en Wonderland (la extensión de la historia  tiene que ser de 100 palabras), junto a Nicolás Jarque y David Moreno. El ganador fue Agustín Navarro.

Os dejo el audio del progrma en los últimos minutos se puede escuchar el relato ganador.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/wonderland/wonderland-parlem-noms/2066351/

SOLTAR LASTRE
Empecé dejando de atender la colada, la ropa formó una pequeña montaña, un montículo multicolor en mitad de la habitación de la plancha. Dejé de cocinar; los precocinados resultaron ser muy prácticos.  Olvidé ir al trabajo, me dedicaba a deambular por la ciudad que me resultaba extraña, nueva, y descubrí exóticos rincones llenos de encanto. Lo peor vino el día que me olvidé de recoger a Guille en el colegio y a mamá en el centro de día… Y de volver a casa. Desde entonces vago ligera, liviana, con una mochila llena de soledad a la espalda. Sin lastre alguno.

Este relato ha resultado finalista semanal en Wonderland (la extensión de la historia tiene que ser de 100 palabras), junto a Ana Vidal, Lola Sanabria y Fran Rubio. Resultó ganador Rafael Olivares.




martes, 15 de octubre de 2013

EL VERDUGO (Seleccionado en IV premio de Nanorrelato)

Taller de Escritores

IV Premio de Nanorrelato

Fallo del jurado

Mi nanorelato "EL VERDUGO" es uno de los 147 seleccionados entre los  6.356 que han participado. He estado acompañada en la selección de Sara Lew, Frances Barberá y Rubén Rojas, entre otros. La extensión no debía superar las diez palabras, título incluido.

Los 143 nanorrelatos seleccionados aparecen en esta relación. 




EL VERDUGO

Se jubiló con la insatisfacción del deber cumplido.




domingo, 13 de octubre de 2013

EL DEBUT y UN, DOS, TRES

 



EL DEBUT


Érase una vez una familia con aptitudes circenses: la mía. Mi madre desplegaba su magia logrando que comiéramos todos los días con los escasos euros que mi padre, haciendo malabares, ganaba con sus chapuzas. Mi hermano mayor, con sus bromas y chistes, era el payaso que nos arrancaba risas y tapaba sombras con su alegría. Yo era lanzador de cuchillos, vocacional, practicaba sin descanso con una silueta femenina dibujada en la pared, el día de mi fatídico debut, mi hermana ocupaba su lugar.


Este micro lo presenté (sin éxito) al concurso ReC frase obligatoria "érase una vez"

UN, DOS, TRES

No hay entradas, su prestigio ha llenado el recinto y hay gran expectación ante el anuncio de su nuevo truco. Sólo él conoce su entramado. Para aumentar la emoción, se presenta en un escenario vacío, nada de telas, ni atriles, ni cajones. Nada. Pide una voluntaria, una joven menuda de aspecto delicado se ofrece como tal, después pide al público una prenda amplia y un amable caballero ofrece su capa. Ruega a la joven que se tumbe en el suelo y la cubre con la prenda. Después formula -mientras agita su varita- las palabras mágicas, y levanta la capa bajo la cual no hay nadie. En los rostros de los espectadores se refleja una mezcla de admiración y miedo. De nuevo agita la varita sobre la capa mientras dice: “cuando cuente tres, estarás aquí otra vez”. Uno, dos… Todo ocurre muy rápido: una punzada fuerte, un dolor agudo… Las recomendaciones de su médico tamborilean en su cabeza: más deporte, menos tabaco…
Lo último que ve es su varita rodando por el escenario.

Con este participé (también sin éxito) en ENTC tema "volver"

viernes, 4 de octubre de 2013

FAMILIA DE PAPEL


    

Foto tomada de la web

Hoy la jornada ha sido más penosa de lo habitual –afirmo-, y les cuento que la mar estaba picada y las redes se querían ir al fondo; traigo las manos llenas de grietas y la cara ardiendo por la furia del viento y la sal, pero el patrón quedó contento, llenamos la barca. Ella me mira con la ternura de una madre; él, muy grave el gesto, parece meditar. Probablemente desdeña mi trabajo pues no es hombre de mar. Cada día los siento más cercanos, hasta se me ha olvidado que el retrato ya estaba en el cuarto cuando lo alquilé.

                                                                                                                                              

sábado, 14 de septiembre de 2013

LA AGUJA MÁGICA







Pinki era un perro más bien soso, y vago, se pasaba el día tumbado y cuando lo llamaban apenas si alzaba la cabeza perezoso, con desinterés; su dueña, Marieta, era una costurera que se pasaba los días faenando entre hilos, telas y agujas. A su lado Pinki era un compañero silencioso y fiel. Entre tanto trajín, a nadie le ha de parecer raro que una aguja fuera a caer sobre el lomo del perro, que al notar el pinchazo, se rascó, introduciéndola dentro de su cuerpo; la aguja estaba enhebrada con hilo dorado pues nuestra costurera estaba cosiendo una capa para un mago. Pues bien, de pronto Pinki alzó sus orejas en actitud expectante y comenzó a elevarse y a flotar por la habitación, subía y bajaba, subía y bajaba, ladrando como nunca antes había hecho, con unos ladridos como ecos de risas, la costurera lo miraba con los ojos y la boca muy abiertos, sin saber qué hacer ni qué decir. Cuando el perro pasó a su lado, ella vio sobresalir el hilo dorado y lo cogió al vuelo. Inmediatamente fue elevada por los aires y salió junto con Pinki por la ventana, ambos desaparecieron entre las nubes que se alzaban por encima de las copas de los árboles del jardín.

Este cuento ha surgido de un ejercicio que me propusieron en el curso El gozo de escribir para utilizar binomios (yo elegí: perro/aguja), no tengo experiencia en cuentos infantiles, pero surgió este que espero no juzguéis muy severamente. Estoy aprendiendo. Besos.

martes, 3 de septiembre de 2013

LA VISITA



Le visito los lunes, miércoles y jueves. Me espera sentado al lado de la ventana, mirando las copas de los árboles del jardín. No muda la expresión de su rostro cuando llego. Me cuenta que está solo en la vida, que no tiene a nadie, después baja la mirada y ya no habla más. Sujeto su mano entre las mías, nuestros aros de casados se rozan durante un instante fugaz.


Este micro ha resultado seleccionado junto con una larga lista, para la antología que recientemente ha publicado Diversidad Literaria.