sábado, 17 de junio de 2017

"DEVASTACIÓN" mi aportación para #palabrasalviento de Zenda e Iberdrola.


"DEVASTACIÓN"

La noche que el cielo se juntó con la tierra, yo estaba en medio. Era una noche estrellada. Hermosa. De esas que inspiran a los poetas y cautivan a los enamorados. El suelo empezó a moverse y un fuerte estruendo silenció el pitido de la cafetera y el sonido del galope del miedo por mis venas. Todo se oscureció al principio para iluminarse más tarde con el fulgor de una estrella de cinco puntas que se clavó en el jardín, junto a los pensamientos que planté cuando te fuiste. El portátil cayó al suelo, pero en la pantalla seguía –nítido- el mensaje de la clínica.

Pensé que habías vuelto y salí a buscarte. El panorama era devastador. El cosmos yacía desordenado en el tejado y expandido en la carretera que conduce al pueblo; algunos fragmentos cubrían el suelo de nuestra casa, impregnados de olor a café. Sorteé cuerpos celestes, asteroides y masa espacial durante horas, hasta que con las manos sucias y los pies sangrando, comprendí que de nada sirve remover cielos y tierra en busca de quien no quiere ser hallado. 

El viento comenzó a soplar de pronto, colocando las cosas en su sitio. Las estrellas volvieron a su cielo, el sofá al salón, el portátil, con mi miedo prendido a su pantalla, a mis rodillas. La incertidumbre de tu ausencia había dejado -al fin- libre tu lado de la cama, el viento amainó y dejó en su partida una estela del color de la esperanza.

Mi participación en el concurso #palabrasalviento



viernes, 16 de junio de 2017

"DE COLOR ROJO" mi aportación a #palabrasalviento de Zenda e Iberdrola.



"DE COLOR ROJO"

Recuerdo un globo rojo elevándose hacia un cielo plomizo. Recuerdo a mi hermano pequeño, Amín, alzando los brazos hacia un firmamento que se apropiaba del único objeto que lo distraía de la realidad, lo recuerdo vencido, entregado al calor del pecho materno.

La patera se quejó cuando embarcamos, pero su lamento se perdió en los pliegues de los apretujados cuerpos que entregaban al viento besos de despedida.

A partir de ahí los días y las noches fueron solo escalones que conducían a nuestra meta. El mar nos zarandeaba, rugía como si nuestro bote arañase su piel. Los ojos hablaban más que las bocas. Los corazones latían en las manos. 

Al principio la lluvia fue un alivio. Pero cuando ya avistábamos la costa, la tormenta intensificó su furia y cobró un tributo demasiado alto.

Desde la camilla veo el cuerpo de Amín, incompleto sin el abrazo de mamá, tendido en la arena. Alguien lo cubre con una manta. El viento trae un globo rojo que, medio deshinchado, aterriza a su lado. 

#palabrasalviento.


miércoles, 14 de junio de 2017

"CIEN AÑOS DE SEQUÍA"



CIEN AÑOS DE SEQUÍA


El planeta es un erial reseco. La tierra, herida de muerte, se cuartea bajo los arañazos de los jaramagos que ruedan extraviados sobre su corteza. Un viento abrasador barre las calles en busca de abrevaderos donde calmar la sed.
Los humanos que sobreviven han mutado. Sus pieles, de tan quemadas, son gemelas al color ambarino de sus pupilas ciegas. Al anochecer, cuando el enemigo dorado les da tregua, salen de sus guaridas y reptan en busca de un camino que los conduzca hasta uno de esos lugares que describen los más ancianos, donde curar su ardor.

Para el concurso de Zenda e Iberdrola #palabrasalviento .

sábado, 27 de mayo de 2017

"OFRENDAS" Entre los 50 seleccionados en el IV concurso CASA ÁFRICA.



OFRENDAS

En la sabana reinaba una quietud extraña. La laguna era un lodazal sin apenas agua. En lo alto de una cima los animales imploraban al dios de la lluvia.
—Te daré el dibujo de mi piel –susurró el leopardo.
—Te ofrezco mis rugidos; dijo un vacilante león que no deseaba renunciar a lo que ofrecía.
—Mi esbelto cuello puedes acortar –murmuró la jirafa mirando al cielo.
Pero sólo el plomizo sol parecía escuchar. Cabizbajos, iniciaron el descenso hacia  la llanura.
De pronto, una sensación casi olvidada paralizó sus pasos, la lluvia les regaló –generosa- su caricia anhelada.
El león quiso rugir de alegría, mas de su garganta no salió sonido alguno; el leopardo quería ver el bello dibujo de sus motas oscuras sobre su piel mojada, pero, en su lugar sólo encontró un brillante pelaje monocromo; la jirafa -estupefacta- observó cómo las copas de los árboles se alejaban de ella.
Anansi, el buen dios, atendió diligente sus ruegos.

Este relato aparece en el libro digital que CASA ÁFRICA realiza en cada concurso con los relatos ganadores y los 50 finalistas. Para leer el resto pulsar aquí

domingo, 14 de mayo de 2017

"SUCESOS, 23-11-2017" Mencionado en ENTC tema escritores.


SUCESOS, 23-11-17


Un valioso alijo de palabras ha sido incautado por la policía en los sótanos de una conocida biblioteca de la ciudad la pasada madrugada. El hallazgo se produjo gracias a una llamada anónima que alertó a las fuerzas del orden sobre movimientos extraños en el lugar a horas intempestivas. Personados los agentes en el punto denunciado, hallaron a un grupo de traficantes que comerciaban con inestimable material cultural. Prendieron a desconocidos raperos  que pasaban sus versos a reputados poetas, aforistas que comerciaban con sus sentencias destinadas a políticos de renombre, jóvenes escritores que ofrecían, a cambio de pequeñas sumas, sus originales ideas a novelistas consagrados. El valor del material incautado aún no ha sido cifrado, pero se calcula que en manos de sus destinatarios, habría alcanzado varios millones de euros. Los detenidos reaccionaron de forma pacífica al ser sorprendidos, limitándose a alzar sus manos y callar, al quedarse, tal y cómo apuntó el cuerpo policial allí presente, sin palabras.

Este relato llegó a las deliberaciones finales en el bimestre dedicado a escritores en la web de ENTC, tema: escritores.


sábado, 29 de abril de 2017

"ACUERDO TÁCITO" Mi propuesta para la 2ª ronda de La Copa de ENTC tema: pacto entre caballeros.

                                                       "Imagen tomada de la web"


ACUERDO TÁCITO

“Este si es un auténtico caballero” suspira mamá cuando viene don Nicanor. Papá lo pasa al saloncito a fumar los puros habanos que trae.

Yo me siento en la escalera, a cubierto del detestable olor. No puedo evitar escucharles. ¿Y la niña? Ya estará lista para pasar a servir en la casa. Papá dice que no, que conviene esperar. El patrón cambia de tema: convendría revisar el arriendo de los terrenos, por la subida de los precios… Papá entonces dice que sí, que estoy lista. Después de todo, las mujeres de la quinta comentan que pronto tendré la primera regla.

domingo, 23 de abril de 2017

"EL CAPÍTULO PERDIDO DEL PRINCIPITO" mi aportación al concurso #historiasdelibros que promueven Zenda e Iberdrola.



EL CAPÍTULO PERDIDO DEL PRINCIPITO

En un planeta del tamaño de una pelota vivía un anciano con la única compañía de un grueso libro que leía y releía constantemente. Sólo abandonaba la lectura al anochecer.

— ¿Qué haces? —Preguntó el principito.

— Leo. Contestó el anciano.

— ¿Y qué lees?

— El Libro de las Verdades Absolutas. Este libro contiene todas las respuestas a las dudas que puedan asaltar al hombre. —Contestó el interpelado.

— ¿Para qué necesitas leer siempre el mismo libro?

— Debo hacerlo. Tengo que estar preparado por si alguien me hace una consulta.

— No se ve a nadie por aquí, —observó el principito mirando a su alrededor. —¿Te han hecho muchas consultas?

— Ninguna, pero nunca se sabe. Debo estar preparado. —Contestó el hombre.

El principito pensó en su problema y en que sería un honor para el anciano recibir por fin una consulta.

— ¿Podrías buscar en el libro lo que yo te pida? Preguntó con la esperanza de que la solución a su dilema sobre la rosa y el cordero estuviera dentro del grueso tomo.

El hombre no contestó. Ni siquiera levantó la vista.

Para el principito el silencio nunca había sido una problema. Así que insistió.

— ¿Dentro de ese libro se explica qué hacer para evitar que un cordero se coma una rosa?

El lector, pasó página y contestó.

— Pequeño, en este libro se tratan únicamente cosas importantes, cuestiones que un niño como tú no podría comprender.

El principito constató, con pena, que no era verdad aquello de que todos los hombres que leen son sensibles e inteligentes.

Anochecía. El hombre cerró el libro y se acostó sin ni siquiera dar las buenas noches.