EL DEBUT
Érase
una vez una familia con aptitudes circenses: la mía. Mi madre desplegaba su
magia logrando que comiéramos todos los días con los escasos euros que mi padre,
haciendo malabares, ganaba con sus chapuzas. Mi hermano mayor, con sus bromas y
chistes, era el payaso que nos arrancaba risas y tapaba sombras con su alegría.
Yo era lanzador de cuchillos, vocacional, practicaba sin descanso con una
silueta femenina dibujada en la pared, el día de mi fatídico debut,
mi hermana ocupaba su lugar.
Este micro lo presenté (sin éxito) al concurso ReC frase obligatoria "érase una vez"
UN, DOS, TRES
No hay entradas, su prestigio ha
llenado el recinto y hay gran expectación ante el anuncio de su nuevo truco.
Sólo él conoce su entramado. Para aumentar la emoción, se presenta en un
escenario vacío, nada de telas, ni atriles, ni cajones. Nada. Pide una
voluntaria, una joven menuda de aspecto delicado se ofrece como tal, después
pide al público una prenda amplia y un amable caballero ofrece su capa. Ruega a
la joven que se tumbe en el suelo y la cubre con la prenda. Después formula -mientras
agita su varita- las palabras mágicas, y levanta la capa bajo la cual no hay
nadie. En los rostros de los espectadores se refleja una mezcla de admiración y
miedo. De nuevo agita la varita sobre la capa mientras dice: “cuando cuente
tres, estarás aquí otra vez”. Uno, dos… Todo ocurre muy rápido: una punzada
fuerte, un dolor agudo… Las recomendaciones de su médico tamborilean en su
cabeza: más deporte, menos tabaco…
Lo último que ve es su varita rodando
por el escenario.
Con este participé (también sin éxito) en ENTC tema "volver"