domingo, 18 de junio de 2017

"ALTOS VUELOS" mi participación en #palabrasalviento de Zenda e Iberdrola



ALTOS VUELOS

Ocurrió en otoño. Un viento persistente y voraz entró en mi biblioteca y no conforme con curiosear se llevó las hojas de mis libros. La obra de Bécquer voló hasta el parque, insuflando al septuagenario Ernesto el valor que no hallara en treinta años para declararse a doña Nati, que le dijo que sí con infantil rubor. 
Relatos policíacos volaron dos calles más abajo, cruzaron la rotonda y acabaron en comisaría, haciendo las delicias del cuerpo policial. 
Las pequeñas ficciones, más ambiciosas, volaron en todas las direcciones y fueron aterrizando por pueblos y ciudades, creando millones de adeptos que han abandonado los deportes, la tv y todos sus hobbies pasando a devorar en su tiempo libre este género de forma compulsiva; los escritores trabajan de forma incansable para atender la demanda y sus tarifas suben de día en día. 
Por mi parte, he recuperado mis poesías, mis novelas y mis ficciones, pues por la misma ventana que dejé abierta, ha entrado la primavera y el interior de la cubierta de mis libros, se llena de hojas nuevas. 

#palabrasalviento.


sábado, 17 de junio de 2017

"TENDALES" para #palabrasalviento de Zenda e Iberdrola.


"TENDALES"


Los días de viento son ideales para airear las penas. En mi vecindario llenamos los tendederos con nuestras cuitas. De las cuerdas del tendal de Paqui, la peluquera del primero, cuelga un tío cachas con el cuerpo tatuado y otro trajeado con pinta de comercial, de esos que llevan el maletín lleno de tintes y mentiras. Así, zarandeados por el viento y sujetos por pinzas fosforito, son dos peleles.

La cuerda de doña Angustias, la viuda del segundo, con sus ropajes hambrientos de colores, parece cubierta de cuervos.

En el tercero, del tendal del joven músico resbalan notas musicales. Sus partituras intentan escapar en busca de dedos más expertos.

La siguiente cuerda, que está debajo de la mía, pertenece al nuevo vecino, un artista bohemio de profunda mirada, y tiene la mitad de un corazón, aún chorreante, secándose al sol. La mía está aún vacía, a la espera de que saque a la caricia del viento, mi mitad de corazón partido.

#palabrasalviento.


"DEVASTACIÓN" mi aportación para #palabrasalviento de Zenda e Iberdrola.


"DEVASTACIÓN"

La noche que el cielo se juntó con la tierra, yo estaba en medio. Era una noche estrellada. Hermosa. De esas que inspiran a los poetas y cautivan a los enamorados. El suelo empezó a moverse y un fuerte estruendo silenció el pitido de la cafetera y el sonido del galope del miedo por mis venas. Todo se oscureció al principio para iluminarse más tarde con el fulgor de una estrella de cinco puntas que se clavó en el jardín, junto a los pensamientos que planté cuando te fuiste. El portátil cayó al suelo, pero en la pantalla seguía –nítido- el mensaje de la clínica.

Pensé que habías vuelto y salí a buscarte. El panorama era devastador. El cosmos yacía desordenado en el tejado y expandido en la carretera que conduce al pueblo; algunos fragmentos cubrían el suelo de nuestra casa, impregnados de olor a café. Sorteé cuerpos celestes, asteroides y masa espacial durante horas, hasta que con las manos sucias y los pies sangrando, comprendí que de nada sirve remover cielos y tierra en busca de quien no quiere ser hallado. 

El viento comenzó a soplar de pronto, colocando las cosas en su sitio. Las estrellas volvieron a su cielo, el sofá al salón, el portátil, con mi miedo prendido a su pantalla, a mis rodillas. La incertidumbre de tu ausencia había dejado -al fin- libre tu lado de la cama, el viento amainó y dejó en su partida una estela del color de la esperanza.

Mi participación en el concurso #palabrasalviento



viernes, 16 de junio de 2017

"DE COLOR ROJO" mi aportación a #palabrasalviento de Zenda e Iberdrola.



"DE COLOR ROJO"

Recuerdo un globo rojo elevándose hacia un cielo plomizo. Recuerdo a mi hermano pequeño, Amín, alzando los brazos hacia un firmamento que se apropiaba del único objeto que lo distraía de la realidad, lo recuerdo vencido, entregado al calor del pecho materno.

La patera se quejó cuando embarcamos, pero su lamento se perdió en los pliegues de los apretujados cuerpos que entregaban al viento besos de despedida.

A partir de ahí los días y las noches fueron solo escalones que conducían a nuestra meta. El mar nos zarandeaba, rugía como si nuestro bote arañase su piel. Los ojos hablaban más que las bocas. Los corazones latían en las manos. 

Al principio la lluvia fue un alivio. Pero cuando ya avistábamos la costa, la tormenta intensificó su furia y cobró un tributo demasiado alto.

Desde la camilla veo el cuerpo de Amín, incompleto sin el abrazo de mamá, tendido en la arena. Alguien lo cubre con una manta. El viento trae un globo rojo que, medio deshinchado, aterriza a su lado. Anochece.

#palabrasalviento.


miércoles, 14 de junio de 2017

"CIEN AÑOS DE SEQUÍA"



CIEN AÑOS DE SEQUÍA


El planeta es un erial reseco. La tierra, herida de muerte, se cuartea bajo los arañazos de los jaramagos que ruedan extraviados sobre su corteza. Un viento abrasador barre las calles en busca de abrevaderos donde calmar la sed.
Los humanos que sobreviven han mutado. Sus pieles, de tan quemadas, son gemelas al color ambarino de sus pupilas ciegas. Al anochecer, cuando el enemigo dorado les da tregua, salen de sus guaridas y reptan en busca de un camino que los conduzca hasta uno de esos lugares que describen los más ancianos, donde curar su ardor.

Para el concurso de Zenda e Iberdrola #palabrasalviento .