sábado, 26 de noviembre de 2011

EL ÚLTIMO TREN

Son las doce horas, un minuto y quince segundos, la impaciencia está tensando mi cuerpo, el tren se está retrasando.
Me relajo pues siento en mi espalda cómo vibran los raíles de la vía, ya llega... ¡Ya llega!, miro el reloj para ver la hora exacta a la que pasa hoy: son las doce horas, dos minu…

3 comentarios:

  1. Es cierto lo que creo? ¿Lo arrolla el tren?

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  2. Sí, querida Magdalena, no le da tiempo a ver la hora exacta de su muerte.

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  3. Vaya sangre fria la de tu personaje.

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