
De
tanto estudiarlos creo ser una de ellos. Mi último logro ha sido aprender a
leer; me siento casi humana cuando me cuelo en su biblioteca en mitad de la
noche, allí me transformo en Dulcinea del Toboso, Genoveva de Bravante o Lady
Macbeth; mis antenas me devuelven a la realidad con su estridente alarma cuando
las primeras luces del amanecer se cuelan a través de la ventana.
Muy bueno Yolanda... Eres como la cenicienta extraterrestre... Sigue buceando por las historias terrestres, seguro, te abrirán puertas al pensamiento humano. Un abrazo.
ResponderEliminarEstos humanos tienen sus curiosidades, a pesar de todo. Muy simpático tu punto de vista, Yolanda.
ResponderEliminarBuen fin de semana
Juan M
Tantástico y nunca mejor dicho. Me ha encantado.
ResponderEliminarBesicos muchos.
O sea que le gusten las historias y es un ratón de biblioteca. A lo mejor, es su mundo no había.
ResponderEliminarMe parece muy bien, el arte en general es una de las mejores cosas del ser humano.
Tu cuento me hizo recordar un libro ilustrado que está leyendo Daniel, que se llama "Murciélagos en la biblioteca" :-)
ResponderEliminarMe gusta que los alienígenas incursionen en lo mejor de nosotros. ¿Seríamos capaces de incursionar en sus bibliotecas (si las tuvieran) sin bombardearlas antes?
Un abrazo.
Muy bueno. Es lo mejor que pueden hacer los extraterrestres: meterse en nuestras bibliotecas.
ResponderEliminarPor cierto, has puesto "es su biblioteca" en vez de en su biblioteca... aunque ha sido una errata.
Un saludo.
Ayer te intenté dejar mi comentario desde el movil y cascó. Aquel comentario era algo así: No tengo dudas de que los seres exteriores olisquearían nuestras bibliotecas con sumo cuidado, lo que tengo dudas es si nosotros encontráramos las suyas ¿de qué forma las destrozaríamos?.
ResponderEliminarMe gusta tu forma de narrarlo, Yolanda.
Un beso de sábado.
Está científicamente demostrado (alguna universidad yanqui, seguro) que escritores de la talla de Cervantes o Shakespeare tenían que ser extraterrestres. Si sigues hojeando la biblioteca humana, te arrepentirás.
ResponderEliminarABrazos
Me gusta, Yolanda. Un extraterrestre capaz de encontrar lo poco bueno que hemos creado.
ResponderEliminarUn abrazo,
A veces no nos damos cuenta de todo lo que guardan los libros. Un micro muy didáctico, que nos ayuda a valorar el legado de tantos escritores, a reconocer la suerte que tenemos.
ResponderEliminarUn abrazo, Yolanda.
El relato mola, pero la imagen más.....Un beso, guapa
ResponderEliminarGracias amig@s por vuestro tiempo. Besos terrícolas.
ResponderEliminar;)
Así me siento yo a veces cuando digo que devoro libros, un ser extraño que aún lee.
ResponderEliminarMuy ilustrativa tus palabras y la foto con la que las acompañas.
Besos raros.
Gracias Gloria por acercarte.
EliminarUn beso.
Esta noche he tenido una experiencia noctámbula, y me he sentido como uno de esos "extraterrestes", pero me ha encantado porque he escrito, he corregido, he pasado las notas, he preparado la lectura de fin de curso y, cuando ya casi nadie trasnochaba, he intentado dormir -sin éxito- pensndo en que he hecho bien mi trabajo. Los alien tenemos sentimientos. Entonces me acordé de tu relato y lo entendí mejor...
ResponderEliminarGracias, Yolanda, por servirle a mi memoria.
Juan M.
Se me olvidaba. Ahora sí tengo sueño, pero hay mucha luz. me leeré tu cuento para dormir hasta la hora de la paella.
EliminarPues agradecida de que te acordaras de mi micro y felicidades por tu fructífera actividad.
ResponderEliminarLa verdad es que la noche, con su silencio, es buena aliada de la concentración y el trabajo.
Fuerte abrazo, amigo.
El acierto del escritor, ponerse en el otro lado, mirar torcido. No deja de ser lo que hacemos todos al leer, cada vez somos más marcianos, jeje
ResponderEliminarY los marcianos un poco terrícolas según parece.
EliminarAbrazo torcido
Creo tener mucho en común con el alienígena de tu micro, Yolanda. Será bueno eso?
ResponderEliminarPor cierto, es un placer leerte.
Un gran abrazo.
¡Qué tierno! El que nos observe me había preocupado pero después de leerte ya sé que más bien es por envidia, quisiera ser uno de nosotros, aunque no quiero imaginar cómo debe ser su planeta para desear formar parte del nuestro.
ResponderEliminarAbrazos Yolanda, un micro excelente.
PATRICIA, creo que tener eso en común con la prota del micro, es estupendo. Gracias por acercarte.
EliminarYASHIRA, me alegra que te haya gustado, este micro en realidad, lo escribí para RADIO CASTELLÓN, y debía incluir la frase "me siento casi humana", esto es lo que resultó de ella.
Besos.