
Yo la abrazaré bien fuerte y me la llevaré conmigo, no sabrá apreciarlo, hace tiempo que vaga por mundos a los que no tengo acceso, pero la llevaré de todos modos; seré yo quien peine su pelo cada día, quien la vista, alimente y arrope en medio de la noche.
Acabo de decírselo, pero la expresión de su rostro no ha cambiado, me ha mirado y ha dicho: ¿y tú quién eres?
Terríble el mundo del alzheimer. Buena contribución a ReC. Un beso.
ResponderEliminarBella expresión de esta tragedia. Felicidades.
ResponderEliminarPreciosas palabras y sentimientos!!
ResponderEliminarGracias por vuestros comentarios.
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